Existieron buenas sensaciones en el Recreativo tras la visita del líder, el Cartagena, hace ahora siete días pese a perder con el cuadro murciano. Por ello, el recreativismo confiaba, los más optimistas, en tener una tarde “tranquila” frente a un equipo que no se le suele dar mal al Decano como son los filiales.

El Recreativo Granada llegaba a la cita como penúlitmo de este grupo IV y siendo uno de los equipos más flojos en defensa puesto que había encajado 17 goles en contra. Para intentar seguir las mismas sensaciones que la jornada pasada, el técnico Alberto Monteagudo decidió dar entrada a Quique Rivero, que reaparecía después de la lesión que sufrió ante el partido del UCAM Murcia, en detrimento del sancionado Sergio Jiménez.

Para nada el partido comenzó con ese pensamiento de los más optimistas aficionados del Decano que quisiera tener el partido bajo control. Los jugadores del cuadro granadino se fueron a presionar arriba al Recreativo de Huelva que no conseguía conectar con el centro del campo creativo y llegar a la portería del joven Rachveli mediante jugada en largo.

El primero estuvo a punto de llegar a los 8 minutos de partido. Una jugada en solitario de Aranda dentro del área acabó parando el portero del cuadro onubense dentro del área chica. Sin embargo, no se quedaba ahí la fuerza ofensiva del Granada B que a los 4 minutos anotó el primero de la tarde. Mario, mediante un disparo con la zurda desde el borde del área, acabó encontrando la escuadra izquierda de la meta defendida por Nauzet ganándose el aplauso del propio Nuevo Colombino.

Poco le duró la alegría al cuadro nazarí porque 3 minutos más tarde, Morcillo recuperó el balón en el campo del cuadro visitante que le cedió el balón a Isi Ros que probó el disparo dentro del área aunque su disparo, taponado, acabó cayéndole del cielo a Gerard Vergé que empalmó el balón colocando el empate en el marcador.

De esos dos goles en apenas dos minutos se pasó a un juego físico y de un Recreativo Granada con más ganas de hacer daño al cuadro onubense que a la viceversa. El filial granadino acabó volcándose hacia el área onubense sin encontrar la portería y sí con algunos pitos sobre los jugadores recreativistas.

EL RECREATIVO NO CONVENCE

Al comienzo de la segunda mitad parecía que el Recreativo quiso volcarse hacia la portería de Rachveli aunque no con tanta contundencia como para conseguir darle la vuelta al marcador.  A los 57 minutos de partido Monteagudo decidió cambiar la dinámica del partido dando entrada a Rubén Cruz por Chuli y a Carlos Martínez por Gerard Vergé para cambiar la dinámica de partido que no era nada favorable.

Cuando restaban 20 minutos para el pitido final del partido, una mala salida de balón del Recreativo lo usó el conjunto granadino para montar un contragolpe en superioridad donde Mario, en un balón en el punto de penalti, no perdonó para anotar el segundo y definitivo.

El Decano necesitó encajar ese gol para volcarse a la portería rival y primero fue Rubén Cruz quien remató de cabeza desde un centro lateral -cuya jugada estaba invalidada- y minuto más tarde, tras un saque de esquina, el central Morcill intentó una jugada similar aunque su remate acabó sin el premio.

Con el Recre volcado pudo haber sentenciado el Recreativo Granada en una ocasión similar a la del segundo tanto pero, para fortuna albiazul, el disparo visitante acabó en la grada del Nuevo Colombino.

Con esta derrota -la tercera consecutiva, la segunda en el coliseo albiazul- el Decano se posiciona en décima posición con una situación que, aunque duela decirlo, es la primera crisis en mucho tiempo.

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